Lindas-chicas1.jpg Bajabbb

Se le antoja una soda fría?

Coke.JPG
Por: Aracelis Perez-Mayan, el 10 de mayo de 2010, 07:19 AM

Tengo unos amigos que te brindan un enorme vaso de soda no más llegas a visitarlos. Son amantes apasionados de las gaseosas y cargan sin pensarlo con una caja completa si van de picnic. Nunca los he visto terminar sus comidas con una copa de agua u otra bebida que no sea una cola bien fría, y los más pequeños de la casa ya tienen sus enormes vasos plásticos con absorbente a prueba de derrame para poder cargar cómodamente con la suya cuando salen de paseo en el cochecito.

Aparte de sorprenderme, nunca me había preocupado tanto el hábito de mis amigos hasta que encontré a mi pequeño de dos años disputándose una botella de gaseosa de limón con uno de sus compañeros de juego en el parque. Mi hijo apenas toma bebidas dulces y no es “adicto a ninguna”. ¿En qué momento había descubierto la soda? La respuesta es simple: aunque no la lleves a casa, la soda está en todas partes. Es la bebida más popular que existe; más que el agua en algunos lugares.

Aunque el Javi todavía es pequeño para comprender muchas cosas, me gusta explicarle con detalles y colores cuando le digo que algo no es bueno o puede causarle algún daño. También quise hablarle a mis amigos y compartir con ustedes la inquietud sobre el peligro creciente que representan estos refrescos dulces en nuestra dieta. Así que me armé de toda la información que pude recopilar para librar la “guerra de la soda“.

Ese dulce veneno

Dos especialistas en el tema, los pediatras mexicanos Sandra Rangel de la Garza y Romeo Rodríguez Suárez, señalan que la alta concentración de glucosa y sacarosa en las sodas y jugos embotellados, así como de fructosa, fósforo y cafeína, ponen a los niños en riesgo de desarrollar serios trastornos como obesidad temprana, diabetes tipo 2, caries dentales, hiperactividad y desnutrición.

Los doctores advierten especialmente a los padres sobre los efectos negativos de las colas en el organismo: “contienen ácido fosfórico, que impide la absorción de calcio, lo que produce descalcificación y huesos débiles que se manifiesta en talla baja y fracturas ante cualquier golpe o lesión”. La cafeína, por su parte, les provoca hiperactividad, nerviosismo y trastorno del sueño.

Pero quizás el mayor riesgo al que se exponen los niños y adolescentes, y especialmente las hembras, con el consumo habitual de gaseosas es al de la obesidad temprana y las enfermedades asociadas con esa condición, como las cardiopatías y la diabetes tipo 2.

Un estudio publicado en la American Journal of Clinical Nutrition analizó la relación entre el sobrepeso y el consumo de bebidas azucaradas en 166 niñas entre cinco y quince años. La investigación concluyó que las pequeñas que consumen al menos una gaseosa al día tenían cierto nivel de sobrepeso, el cual aumentaba de acuerdo a la edad. Otro efecto negativo de consumir sodas y jugos azucarados observado fue el de incrementar el porcentaje de grasa corporal.

Investigadores chilenos, por su parte, estudiaron el efecto de reemplazar el consumo de bebidas dulces en niños con el de leche, y llegaron a la conclusión de que el cambio puede resultar beneficioso, ya que disminuye el nivel de grasa corporal y favorece el crecimiento, aunque no influya de manera determinante en una baja de peso.

Otras razones para abandonar su consumo

-El agua carbonatada con la que se elaboran las sodas se asocia con la presencia de cálculos renales.

-Edulcorantes como el aspartame, usado en estas bebidas ha sido relacionado con daños a las células cerebrales y el desarrollo de tumores, además de elevar la acidez de la orina creando susceptibilidad a las infecciones del tracto urinario.

-La fatal combinación de ácido fosfórico con azúcar refinada y fructuosa presente en estas bebidas dificulta la absorción de hierro, lo que puede provocar anemia y mayor facilidad para contraer infecciones, especialmente en niños y embarazadas.

-El contenido de cafeína, de hasta 38 mg en algunos casos, de una botella de soda, puede provocar el mismo efecto estimulante que el de una taza de café. Si se consume en cantidades elevadas puede causar insomnio, fatiga, úlceras, y serios trastornos del metabolismo.

-En los niños, la cafeína puede generar incontinencia urinaria, trastornos del sueño, pérdida de equilibrio, ansiedad, hiperactividad y depresión, entre otros síntomas.

-Según un estudio de laboratorio, las sodas endulzadas con jarabe de maíz de alto contenido de fructosa pueden contribuir al desarrollo de diabetes, sobre todo en los niños.

-Las gaseosas no son un alimento, y prescindir totalmente de su ingestión sólo te traerá beneficios.

Yahoo Mujer
Correo electrónico
Contraseña

Pie de la página web
Name
Email
Comment
Or visit this link or this one